Arqueología en las brañas de la Sierra del Aramo

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Retomamos las excavaciones dentro de nuestro proyecto sobre la historia de los comunales en la Cordillera Cantábrica. Uno de los principales objetivos de investigación del proyecto “ELCOS. Espacios locales y complejidad social. Las raíces medievales de un problema del siglo XXI” es comprender la complejidad de problemáticas económicas, sociales, institucionales y culturales que se anudan en la gestión de los espacios de uso colectivo, desde la Edad Media hasta la actualidad. Nos acercamos al estudio de los comunales tanto desde el registro documental como arqueológico; para ello nuestro compañero Pablo López Gómez ha planificado este verano una ambiciosa campaña arqueológica que nos llevará a investigar el origen de algunas brañas situadas en la Sierra del Aramo en Quirós, y las del Cordal de Cueiru en Miranda y Teberga.

Esta semana los trabajos se están concentrando en la Braña de Andruxas, en la falta del Aramo. Las primeras intervenciones ya nos han permitido documentar una construcción cuyos orígenes se remontan, al menos, a los últimos siglos de la Edad Media, lo que evidencia la importancia que adquieren estas cabañas ganaderas y el uso de los pastos durante este período, momento en el que los grandes señoríos, laicos y eclesiásticos entran en conflicto por los derechos de aprovechamiento.

ARCHAEOLOGY OF COMMONS. MANAGEMENT, PROPERTY RIGHT AND GOVERNANCE

Los próximos días 12 y 13 de noviembre de 2020, celebraremos en Oviedo el segundo Seminario sobre Arqueología de los comunales. Esta actividad, que ya habíamos programado para el pasado mes de marzo y que tuvo que ser pospuesta debido a las consecuencias de la pandemia de COVID, se enmarca dentro de las actividades del proyecto “ELCOS – Espacios Locales y complejidad social: Las raíces medievales de un problema del siglo XXI -”, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación (HAR2016-76094-C4-1-R).

Este segundo seminario sobre arqueología de los comunales “Archaeology of commons: management, property right and governance”, se celebrará en el edificio Histórico de la Universidad de Oviedo, los días 12 y 13 de noviembre en horario de mañana y tarde. 

Los espacios comunales, o de uso colectivo, han sido un componente esencial en la economía de las comunidades locales. Su disolución, pervivencia o transformación han generado interesantes debates historiográficos en los últimos treinta años. Los pleitos surgidos por la conflictividad inherente a la propiedad y uso, y la normativa nacida en el seno de las instituciones de gobernanza, han despertado el interés de los investigadores que se han aproximado a ellos desde un punto de vista institucionalista, especialmente en los momentos de disolución de los mismos. Más puntuales han sido las investigaciones para época medieval, debido a las particularidades que ofrece la documentación escrita del período, así como las aproximaciones desde el registro material. Solo recientemente la Arqueología ha puesto en marcha proyectos que focalizan su atención en los espacios de uso colectivo, abriendo interesantes líneas de trabajo que permiten profundizar en las formas de aprovechamiento, ampliando la información que se fija exclusivamente en la propiedad. Igualmente estimulante es la mirada desde la Antropología, que aporta una visión compleja sobre los distintos derechos de propiedad y gestión, cuestionando lecturas evolucionistas y desarrollistas. Todos estos puntos de vista estarán presentes en estas jornadas de trabajo con el objetivo de avanzar en la caracterización histórica de los comunales desde distintas perspectivas y aproximaciones metodológicas.

El complejo programa, que cuenta con ponentes de diversos centros de investigación Europeos, obliga a realizar el seminario de una forma mixta, con ponencias presenciales y online, dependiendo de las posibilidades/necesidades de cada ponente.

En breve os ofreceremos más información sobre el aforo de la sala y el enlace desde el que se podrá seguir en línea el desarrollo del seminario.

El origen medieval de las brañas de la Cordillera Cantábrica

El grupo de investigación LLABOR ha realizado dos campañas arqueológicas a lo largo de los meses de julio y agosto en el marco del proyecto de investigación HAR2016-76094-C4-1-R, “Espacios locales y complejidad social. Las raíces medievales de un problema del siglo XXI”. Los lugares elegidos han sido el Puerto de Andrúas, en la falda del Aramo, en Quirós y la braña de los Fuexos en Balmonte de Miranda. El proyecto está dirigido por Pablo López Gómez (Universidad de León) y Margarita Fernandez Mier (Universidad de Oviedo).

Braña de Los Fuexos (Balmonte de Miranda)

Esta primera semana de septiembre abordamos la recta final de las excavaciones arqueológicas que a lo largo del verano nos ha permitido profundizar en el conocimiento de la ocupación de las zonas de montaña de Cordillera Cantábrica y en la historia de la gestión de los espacios de uso colectivo.

La finalización de los trabajos en la braña de los Fuexos (Balmonte de Miranda) ha permitido documentar los procesos de aprovechamiento de este espacio de pasto desde la Edad Media hasta la actualidad. La cabaña excavada en esta campaña ofrece datos sobre época moderna, desde el siglo XVIII hasta su abandono en el siglo XX, con abundantes restos cerámicos y una tipología constructiva que se repite en muchas otras construcciones en la braña: muros de piedra colocada a hueso aprovechando grandes bloques de piedra desprendidos desde lo alto de la montaña. Previa a esta ocupación se han localizado restos de fauna doméstica, llamando la atención que en todos los casos se trata de ejemplares de escasos meses de vida o recién nacidos (cuatro terneros, dos cerdos y una cabra), enterrados en posición anatómica que nos indican la presencia de ocupación doméstica en la braña, probablemente asociados a la presión que durante los siglos XIV, XV y XVI se ejerce sobre estos espacios creando asentamientos relacionados con los señoríos locales y su intento de control de amplias zonas de pasto.

Panorámica de la Braña Los Fuexos

Estos usos se superponen a restos de construcciones asociados a cerámicas de época medieval, mal conservados debido a las acciones posteriores pero que nos permiten ir definiendo la cronología de la explotación de estas zonas de montaña. También hemos podido definir parte de una construcción realizada en postes de madera a la que aún no podemos atribuir una cronología.

Cabana con ocupación medieval en Los Fuexos (Montouvo)

El Puerto de Andrúas

En Andrúas hemos concentrado las intervenciones arqueológicas en la braña de Buxana, donde actualmente sólo pervive una construcción en pie de planta cuadrangular y una cubierta de falsa bóveda construida por aproximación de hiladas, recubierta al exterior con cubierta vegetal que, por tipología constructiva, data del siglo XVIII. Planificamos la intervención arqueológica en las inmediaciones de esta cabaña, sacando a la luz una construcción de uso ganadero, atribuible a época moderna, probablemente contemporánea a la que se mantiene en pie y que reutilizaba y modificaba una construcción anterior: dos habitaciones delimitadas por muros de mampostería de distinta factura, que forman parte de una misma estructura doméstica cuya cronología se remonta a época bajo medieval. Asociado a su uso se ha recuperado abundante cerámica y restos de hogares a los que se unen restos óseos que nos permitirán fechar su momento de uso con mayor precisión.

Esta estructura medieval se superpone a un fondo de cabaña de amplias dimensiones al que se asocian cuatro hoyos de poste, así como abundante cerámica e industria lítica que indican una importante ocupación de época prehistórica, probablemente atribuible al calcolítico a tenor de la cultura material recuperada. En la presente campaña hemos excavado y analizado los niveles medievales y en próximas campañas acometeremos el estudio de los niveles prehistóricos.

La información proporcionada por el yacimiento resulta de especial relevancia para comprender la historia del aprovechamiento de los pastos de la zona del Aramo, así como la importancia de este punto como lugar de paso asociado al Camín Real que, desde Uviéu y a través del puerto de Andrúas, se dirigía hacia Bermiegu.

Las amplias cronologías documentadas en ambas brañas evidencian la antigüedad del aprovechamiento de estos espacios como zonas de pastos y la profunda antropización de las áreas más altas de la Cordillera Cantábrica. Llama la atención el carácter resiliente de los usos de estos espacios: la superposición de distintas estructuras en las zonas excavadas invita a pensar en una presencia continuada en la zona desde la prehistoria reciente. Aún tratándose de una investigación que se encuentra en sus inicios -ya que tan solo hemos intervenido arqueológicamente en cuatro construcciones-, el volumen de información aportado es de gran relevancia para comprender los procesos de antropización de las áreas de montaña de Cordillera Cantábrica.

Retomamos la excavación en la braña de los Fuexos (Montouvu)

Después de la interesante excavación en el Puerto de Andrúas (Quirós), retomamos las intervenciones en la Braña de los Fuexos (Montouvu, Balmonte) dando continuidad a los trabajos realizados en la campaña de 2019. El análisis de la abundante documentación escrita – referida al espacio de Cueiro y a su inmediaciones- permite trazar la complejidad de las formas de propiedad y aprovechamiento de estas zonas comunales. La implicación del señorío de Valdecarzana, la presencia de vaqueiros y las estrategias de los pueblos de la zona por definir normas de funcionamiento, por delimitar sus espacios de pasto y por evadirse de la presión de los señoríos, caracterizan la historia de estos espacios desde el siglo XVI.

La braña se sitúa en una pequeña terraza o anfiteatro en las cercanías de tres surgencias de agua. Cada vecino de la aldea tiene una cabaña destinada a cobijar al ganado y a la persona que durante el verano se desplaza diariamente a atenderlo, estando todas ellas localizadas en una misma zona, concentradas en tres agrupaciones de cabañas. También hay construcciones específicas, bel.lares, destinadas únicamente a albergar a los animales más jóvenes. Asociados a las cabañas y bel.lares hay corrales, algunos individuales anexos a las cabañas, o colectivos localizados en medio de ellas.

La prospección de la braña ha permitido identificar 30 cabañas, 5 corrales y 3 ol.leras. La tipología de las cabañas y sus tamaños son muy variados: desde estructuras circulares de pequeño tamaño (2 metros de diámetro), a construcciones cuadradas y rectangulares que van de los dos metros a los 20 de largo. Su estado de conservación varía mucho: 4 cabañas están en perfecto estado y el resto en distintos procesos de ruina. Esta variedad tipológica y de conservación se relaciona con la amplia diacronía de uso de este asentamiento estacional.

Las intervenciones arqueológicas realizadas en la campaña de 2019 permitieron documentar el uso de la braña de los Fuexos al menos desde el siglo XVI. Este año acometeremos la excavación de varias cabañas, tratando de definir tipologías y cronologías. Partimos de la hipótesis de que las cabañas que aún se conservan en la actualidad -en su gran mayoría en ruinas- responden a una completa reestructuración del espacio en el siglo XVIII, amortizando construcciones de menores dimensiones que se corresponden con cronologías anteriores.

El Puerto de Andrúas se revela como un enclave excepcional para comprender el uso ganadero del Aramo desde la Prehistoria

Durante el mes de julio nuestro grupo de investigación, LLABOR, bajo la dirección de Pablo López Gómez, ha desarrollado una fructífera campaña arqueológica en la braña de Buxana, en el puerto de Andrúas (Quirós). Los resultados no han podido ser más fructíferos: la excavación arqueológica nos ha permitido documentar importantes estructuras de uso doméstico y ganadero que se remontan a Plena Edad Media, al menos el siglo XIII, y que se superponen a una extensa cabaña cuya cronología, a tenor de la primera aproximación al material arqueológico documentado, remite al calcolítico.

Los puertos de Andrúas son una importante zona de pastos altimontanos en la falda Oeste de la sierra L’Aramo, localizados entre los 1000 y los 1500 metros de altitud. Actualmente forman parte del Monte de Utilidad Pública Nº 260 “Puerto Andrúas, La Guariza y Valle del Siblo” perteneciente al municipio de Quirós.

Este espacio es compartido en régimen de facería por distintas localidades de los municipios de Quirós, Proaza y Santu Adrianu. El titular de la propiedad es el municipio de Quirós, pero los derechos de aprovechamiento ganadero los disfrutan de forma mancomunados los vecinos de las localidades de Bermiego, Tene, Aciera, Pirueño, Pedroveya y La Rebollá (pertenecientes al municipio de Quirós); Serandi, Samartin y Villamexin (de Proaza) y Villanueva (de Santu Adrianu).

La zona es mencionada como zona de pasto desde el siglo XII en la documentación de la Catedral d’Uviéu, y desde el siglo XIV se constatan continuos intentos de realizar cerramientos y construcción en estas zonas de uso comunal. Así, en un documento del siglo XVI se obliga a Álvaro Pérez de Tene a restituir un espacio en Andrúas donde había construido una casa y cerrado un terreno para su aprovechamiento. Un siglo después, en un pleito entre varios pueblos por el aprovechamiento de estos pastos, se recogen las ordenanzas y regulaciones de los aprovechamientos por las distintas aldeas de forma mancomunada durante los meses de verano (de mayo a septiembre), así como sus derechos a construir cabañas y corros (bel.lares) y las características que debían tener: estar hechas con la técnica de piedra seca y no tener cerraduras en las puertas.

Los trabajos de prospección arqueológica nos permitieron documentar varias zonas con estructuras ganaderas; hemos concentrado las intervenciones arqueológicas en la braña de Buxana, donde actualmente sólo pervive una construcción en pie, la cabaña comunal de Villanueva, de planta cuadrangular y una cubierta de falsa bóveda construida por aproximación de hiladas, recubierta al exterior con cubierta vegetal que, por tipología constructiva, parece datar del siglo XVIII.

Planificamos la intervención arqueológica en las inmediaciones de esta cabaña, lo que nos permitió documentar una construcción de uso ganadero, atribuible a época moderna, probablemente contemporánea a la que se mantiene en pie y que reutilizaba y modificaba una construcción anterior que se corresponde con dos habitaciones delimitadas por muros de mampostería de distintas factura, que forman parte de una misma estructura doméstica cuya cronología se remonta a época bajo medieval. Asociado a su uso se ha recuperado abundante cerámica, alguna moneda y restos de hogares a los que se unen restos óseos que nos permitirán fechar su momento de uso con mayor precisión.

Esta estructura medieval se superpone a un fondo de cabaña de amplias dimensiones al que se asocian cuatro hoyos de poste, así como abundante cerámica y herramientas de silex que nos indican una importante ocupación de época prehistórica, probablemente atribuible al calcolítico a tenor de la cultura material recuperada. En la presente campaña hemos excavado y analizado los niveles medievales y en próximas campañas acometeremos el estudio de los niveles prehistóricos.

La información proporcionada por el yacimiento resulta de especial relevancia para comprender la historia del aprovechamiento de los pastos de la zona del Aramo, así como la importancia de este punto como lugar de paso asociado al Camín Real que, desde Uviéu y a través del puerto de Andrúas, se dirigía hacia Bermiegu.

https://youtu.be/K0etK9Be9Es

El próximo curso continuaremos con el proyecto ConCiencia Histórica en los colegios de Balmonte de Miranda y Proaza, en Asturias.

Nuestro proyecto ConCiencia Histórica tendrá continuidad el próximo curso 2020-2021 con el alumnado de los colegios públicos rurales de Balmonte de Miranda y Proaza. Seguiremos contando con la financiación de la FECYT para intentar despertar vocaciones científicas y valores de custodia del patrimonio rural con los alumnos de infantil y primaria de ambos colegios.

Utilizando el método arqueológico y la tradición oral como herramientas, colaboraremos activamente con la dirección de ambos colegios en el diseño del proyecto educativo, realizando diversos talleres que se irán programando a lo largo del curso con el objetivo de hacerles partícipes de los distintos métodos de la investigación arqueológica. Culminaremos el proyecto con la realización de un excavación arqueológica con la participación del alumnado en la que investigarán el origen de sus pueblos.

El objetivo es implicar en estas actividades a una buena parte de la población local, que nos aporte el conocimiento que tiene de su territorio, que nos transmita sus costumbres, a la vez que analizamos la historia utilizando el método arqueológico y despertamos vocaciones entre los más pequeños.

En septiembre retomaremos las actividades, adaptándonos a las circunstancias que nos imponga la crisis sanitaria del coronavirus.

Volvemos a la braña!!!!!

De esta manera tan directa y clara os anunciamos la continuidad de nuestras intervenciones arqueológicas en los asentamientos ganaderos de montaña de la Cornisa Cantábrica.

Las investigaciones dirigidas por nuestro compañero Pablo López Gómez se enmarcan dentro de las actividades del proyecto coordinado I+D “ELCOS — Espacios locales y complejidad social. Las raíces medievales de un problema del siglo XXI (Ref. HAR2016-76094-C4-1-R)—, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad y forman parte de su tesis doctoral “La gestión de los comunales en la Cornisa Cantábrica desde la época medieval a la actualidad. Resiliencia, conflictividad y paisaje”, dirigida por Margarita Fernández Mier (UNIOVI) y Pablo Alonso (CSIC).

Con esta nueva campaña se pretende dar continuidad a los trabajos realizados durante el año 2019 en los puertos de Andrúas y el Cordal de Cueiru. Dos importantes espacios de pasto de montaña de la zona centro-occidental cantábrica.

La prospección intensiva, el análisis de la documentación escrita y las entrevistas etnográficas nos han permitido realizar un primer acercamiento a la amplia materialidad, las distintas fórmulas de gestión colectivas y la importancia de estas áreas en los entramados socio-económicos de las comunidades locales.

En los puertos de Andrúas los trabajos previos nos han permitido documentar 23 estructuras asociadas a los usos ganaderos (cabanas, corros y corrales), que se distribuyen en dos asentamientos, la Braña Buxana con 9 estructuras y Andruxas con 14.

Planimetría de la Braña de Buxana
Planimetría de la braña de Andruxas

En el cordal de Cueiru los trabajos de prospección superficial se centraron en los espacios altimontanos de la braña de Vicenturo (Urria, Teverga), las vegas de Veiga`l Prau y Veiga de Cueiru (Taxa, Teverga), la campa Cueiru, la braña de Los Fuexos (Montoubu, Balmonte) y la braña de La Furcada (L.lamoso, Balmonte). En ellos se documentaron 175 estructuras, entre cabanas, bellares, olleras, corrales, ermitas, ventas, tejeras o canteras de piedra. Toda una diversidad de construcciones que son reflejo de las distintas formas de gestión y aprovechamiento de estos espacios por parte de las comunidades locales, en las que priman los usos colectivos, semicolectivos o fórmulas de facería.

En esta campaña de 2020 queremos dar continuidad a las investigaciones arqueológicas con la excavación de varias estructuras ganaderas en las brañas de Buxana (Andruás), Los Fuexos (Montoubu) y Cueiru (Taxa). El objetivo de estas intervenciones es desarrollar una arqueología de “los comunales” realizando una batería de sondeos que aporten información diacrónica y complementaria sobre las distintas fases de uso de estos espacios, sobre la evolución de los modelos de gestión con sus cambios y sus resiliencias, o sobre los diferentes grupos sociales que aprovechan estos complejos sistemas.

Para ello combinaremos el análisis de los restos materiales con estudios propios de la Arqueología Agraria, la zooarqueología y la bioarqueología: investigaciones paleoambientales, análisis geográficos mediante SIG, la atención a la composición química de los suelos o los estudios micromorfológicos y sedimentológicos. Un protocolo de actuación que nos permitirá reconstruir la historia agro-biológica de los espacios altimontanos cantábricos.

J.A Delgado, zooarqueólogo, recuperando los restos de un “xatu” en la brañas de los Fuexos (Montoubu)

Una campaña en la (neo)normalidad

Los trabajos arqueológicos darán comienzo el próximo lunes día 6 de julio y se prolongarán durante los meses de julio y agosto. El equipo, formado por 5 personas, contará tanto con personal técnico como voluntariado de diversas universidades españolas y se extremarán los protocolos de higiene y distanciamiento social.

Por este motivo hemos decidido suspender muchas de las actividades de trasferencia de los resultados a la sociedad, por lo que no se realizarán jornadas de visitas a los yacimientos, en cambio, siempre que se respeten las pertinentes protocolos de sanidad, estaremos encantados de enseñar los avances de nuestras investigaciones a todas las personas que se acerquen a los lugares en los que estaremos trabajando.

Las intervenciones se distribuirán en 3 campañas de 15 días cada una, centradas en cada uno de los microespacios seleccionados:

1ª campaña: La braña Buxana, Andrúas – del 6 de julio al 19 de julio.

2ª campaña: La braña de los fuexos, Montoubu – del 27 de julio al 9 de agosto.

3ª campaña: Cueiru, Taxa – del 17 de agosto al 6 de septiembre.

Estructura tipo corro en Buxana (C-8)

Ciencia para una cuarentena: Arqueología de los Comunales en la Cordillera Cantábrica

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El grupo de investigación LLABOR (Llaboratoriu Rural de Paisaxe, Historia y Patrimoniu), sigue (tele)trabajando en estos tiempos tan complejos y preocupantes que nos toca vivir. Y lo hacemos convencidos de la necesidad — hoy más que nunca — de una investigación con un alto grado de implicación con el territorio y en la que la transferencia y la co-construcción de conocimientos sean la base para un desarrollo científico crítico y abierto. Unas herramientas que serán útiles para enfrentarnos a las reflexiones futuras que la pandemia del COVID-19 ha de activar en lo tocante a la relación que el ser humano ha tenido y tiene en la actualidad con el medio en el que vive.

Hoy nos toca aportar nuestro granito de arena desde casa, dándoos a conocer una de las investigaciones que desde los últimos dos años venimos realizando: la arqueología de los comunales en las áreas de montaña de la Cordillera Cantábrica.

En el marco del proyecto coordinado de investigación ELCOS – Espacios locales y complejidad social. Las raíces medievales de un conflicto del siglo XXI – y bajo la tutela de Santiago Castellanos García y la dirección de Margarita Fernández Mier y Pablo Alonso González, nuestro compañero Pablo López Gómez está realizando su proyecto de tesis titulado “La gestión de los comunales en la Cordillera Cantábrica desde época medieval a la actualidad. Resiliencia, conflictividad y paisaje”, adscrita al Instituto de Investigación en Humanismo y Tradición Clásica de la Universidad de León.

El principal objetivo de este proyecto es profundizar en el conocimiento de las comunidades rurales del noroeste de la Península Ibérica. Unas comunidades que se encuentran inmersas en un largo proceso de crisis desde mediados del siglo XX y que han vuelto a saltar a la agenda investigadora y política de la mano de las reflexiones sobre la España vacía o vaciada. Sin embargo, plantear soluciones a esta situación debe de pasar necesariamente por contar con las propias comunidades y entender de forma compleja cómo han mantenido y aprovechado sus recursos a lo largo del tiempo. Modelos de gestión históricos en los que han primado las prácticas colectivas, semicolectivas y los usos comunales.

El proceso de disolución de los comunales favorecido por los estados liberales desde el siglo XIX ha generado un interesante debate a nivel europeo, focalizándose la investigación en el funcionamiento de las instituciones, en su viabilidad económica, en  la sostenibilidad ecológica o como favorecedoras de fórmulas de gestión más participativas. Sin embargo, la desaparición de estos modelos de organización colectivos en el Norte de Europa choca con la pervivencia de los mismos en las áreas del Sur, donde se mantienen hoy en día mostrando su alta capacidad de resiliencia.

La persistencia de estas formas de organización colectiva, en permanente relación de cooperación/conflicto con actores externos de todo tipo, sigue siendo una constante en los territorios altimontanos de la Cordillera Cantábrica, especialmente en los espacios de uso ganadero y forestal. Actividades comunales — que en muchos casos quedan enmascaradas dentro de las  ordenanzas y normativas municipales— ligadas al mantenimiento de la identidad comunitaria.

Pero entender la complejidad de estos modelos colectivos y analizar los diferentes papeles que han desempeñado en la economía e identidad de las sociedades campesinas pasa, necesariamente, por darles profundidad historia. Debemos investigarlos desde una perspectiva diacrónica que nos permita realizar una lectura regresiva y relacional de los mismos, observando los cambios y las diferentes estrategias adoptadas por las comunidades locales para mantener sus derechos sobre los comunales y prestando especial atención a las distintas estrategias de lucha que generan los conflictos de intereses entre los distintos agentes implicados en su aprovechamiento. Es por ello que la Edad Media se convierte en el laboratorio ideal de investigación en el que se puede analizar la formación de las redes aldeanas, los modelos de territorialización del espacio local y la capacidad de acción que las propias comunidades tenían a la hora de generar y defender el mantenimiento de los modelos de gobernanza colectivos.

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Figura 1. Sestaferia en La Cabaña. Año 1958-60. Fondos: Memoria Digital de Asturias

Por otro lado, desde el punto de vista metodológico consideramos que únicamente podemos entender el estudio de los comunales desde la arqueología agraria y la arqueología de las aldeas habitadas. Una práctica metodológica en la que el análisis de los espacios productivos de uso comunal deban analizarse junto con el resto de actividades de esas comunidades aldeanas, estudiando de una forma diacrónica y relacional la evolución de los paisajes rurales, combinando los resultados de las intervenciones de los espacios de alta montaña con los de las investigaciones realizadas en las propias aldeas.

Para ello hemos desarrollado un protocolo de actuación en el que se combinan los estudios de la arqueología del paisaje, la reconstrucción de la historia agro-biológica de los espacios agro forestales, la (re)lectura critica de la documentación escrita, el estudio de parcelarios y sistemas agrarios históricos prestado especial atención a la toponimia, la antropología y la etnografía.

Fig. 2

Figura 2. Equipo de trabajo durante las labores de prospección arqueológica en la braña La Forcada.

Un protocolo que hemos empezado a desarrollar en dos áreas de la Cornisa Cantábrica: el entorno del cordal de Cueiru y los puertos de Andrúas. Ambos son espacios multifuncionales  altimontanos en los que destacan los usos ganaderos y la abundancia de brañas. 

Una de esas brañas es la de Los Fuexos de Montoubu (Miranda). Localizada en la vertiente norte del cordal de Cueiru es un espacio comunal aprovechado por todo el vecindario de la aldea (aunque existen algunas propiedades privadas en los límites de esta braña). Se asienta en una pequeña terraza o anfiteatro en las cercanías de tres surgencias de agua en la ladera suroeste del Cantu la Celada. Cada vecino de la aldea tiene una cabaña destinada a cobijar al ganado y a la persona que durante el verano se desplaza diariamente a atenderlo. También hay construcciones especificas, bel.lares, destinadas únicamente a albergar a los animales más jóvenes. Generalmente asociadas a las cabañas y bel.lares hay corrales, algunos individuales cercanos a las cabañas, o colectivos localizados en medio de las construcciones. Es habitual en estas zonas la presencia de construcciones, destinadas al enfriamiento de la leche que se ordeña por la noche, ol.leras. Durante las labores de prospección se identificaron 30 construcciones, 5 corrales y 3 ol.leras. La junta vecinal de Montoubu es la propietaria de sus espacios de pasto y monte, comprados al estado tras los procesos desamortizadores del siglo XIX. Existe una última compra en el año 1934, lo que refuerza la viabilidad de este modelo de gestión comunitaria del espacio dentro del seno de la comunidad local.

Hemos podido intervenir en dos estructuras de este asentamiento estacional. La primera de las construcciones intervenidas fue la C23, una cabaña totalmente arruinada en la parte más alta de la braña. La construcción solo conservaba una parte de un suelo empedrado con pequeños cantos de menos de 20 cm, que se disponía directamente sobre rocas naturales. La ubicación de esta construcción en una pequeña zona llana de una ladera de acusada pendiente, expuesta a frecuentes desprendimientos de materiales procedentes de la parte más alta así como a aludes de nieve durante la estación invernal, explica el total arrasamiento de la estructura y la imposibilidad de localizar ningún  material arqueológico .

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Figura 3. Excavación de la C23 en la braña de Los Fuexos.

La segunda estructura intervenida fue la C18. La cata ocupó un total de 20 m2, y al igual que en la primera zona intervenida se documentaron complejos procesos posdeposicionales que arruinaron el asentamiento. La situación de esta segunda estructura, en una zona de la ladera, nos ha permitido recuperar gran cantidad de materiales cerámicos, metálicos y restos de animales consumidos. Sin embargo, éstos se encuentran en posición secundaria y proceden de los niveles superiores del asentamiento que fueron depositados por acciones de arrastre una vez que la cabaña ya estaba arruinada. La mayoría de los materiales podemos adscribirlos a un periodo cronológico entre los siglos XVIII y principios del XX, pero tenemos algunos fragmentos que podemos atribuir a los siglos finales de la Edad Media.  De los niveles de uso de la cabaña hemos identificados los restos de un hogar; aunque muy lavado conservó parte de ceniza y restos óseos de bóvidos consumidos. Los resultados de las dataciones radiocarbónicas nos ofrecen un último momento de uso de esta estructura en el siglo XVII.

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Figura 4. Planimetría y detalle del hogar de la excavación de la C18.

En definitiva un asentamiento diacrónico en el que podemos intuir un uso continuado del espacio desde al menos la Baja Edad Media. Esperamos que futuras intervenciones en esta braña nos permitan ir reconstruyendo la historia de este espacio, los cambios en sus modelos de gestión y la importancia que ha desempeñado en la economía e identidad de las sociedades campesinas de Montoubu.

Proyecto la Formación de los Paisajes Agrarios en los Andes Centrales del Perú

Seguimos trabajando en el Proyecto de Investigación Arqueológica que nuestra compañera Patricia Aparicio desarrolla en Perú: La Formación de los Paisajes Agrarios en los Andes Centrales del Perú.

Este proyecto de investigación se desarrolla en el Valle de Sondondo, en los Andes Centrales del Perú, en el actual departamento de Ayacucho, siendo ésta un área central y nuclear para el estudio de los paisajes agrarios. El objetivo es comprender la cronología de la formación de los sistemas de andanería de esta importante zona durante el período Intermedio Temprano.

En el marco de este proyecto se ha realizado la primera campaña de excavación, en la segunda quincena de junio del 2019, con los permisos arqueológicos del Ministerio de Cultura Perú: Resolución Directoral Nº: 099_2019_DGPA/VMPCIC/MC del 08/03/2019 y Resolución Directoral Nº 520_2018_DGPA/VMPCIC/MC del 06/12/2018.

Los principales objetivos del proyecto son conocer y profundizar en la formación y evolución del paisaje agrario. Para obtener datos empíricos sobre dicha problemática se realizaron excavaciones en tres unidades agrarias, aprovechando el colapso en los mismos y su adscripción a una determinada tipología  definida en investigaciones previas por otros grupos de investigación.

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Figura 1: Sector de excavación Andén A/ Andamarca. Tipología 1- Inca.

Esta primera campaña de excavaciones ha sido muy fructífera, aportándonos datos muy interesantes que nos han permitido documentar cambios en la formas constructivas de los andenes. Estos resultados se contextualizarán  dentro de la región Sur Andina, resaltado la importancia de los cambios que se producen dentro del valle.

El proyecto está en fase de ejecución:  por un lado se está estudiando el material arqueológico en relación con el registro estratigráfico. Por otro lado se han preparado diversos paquetes de muestras para análisis de radiocarbono, polen, composición química de suelo y microfósiles, que ahora mismo están siendo analizados.

Tanto la excavación como parte de las analíticas han sido posibles gracias a los fondos del proyecto “Paisajes Culturales del Valle de Sondondo” dirigido por el Dr. José Canciani Amico y provistos por la Dirección General de Investigación de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

A estos fondos y soporte económico, se han sumado la compra de materiales de excavación y herramientas, que han sido facilitados por la Consultora en Arqueología, Andispana Consultores.

Además, las municipalidades de Andamarca y Chipao y todo el Valle nos han prestado sus instalaciones y nos han facilitado toda la información disponible, así como la fuerza, experiencia y sabiduría de Manuel y Guillermo, agricultores naturales de Andamarca, que han sido una de las piezas clave para el éxito de la campaña. De igual manera, contamos con la ayuda voluntaria de Antonio Martínez Gildemeister, bachiller en Arqueología por la Universidad Federico Villarreal.

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Figura 2: Colaboradores en el Andén C-Chipao.

El proyecto cuenta con la colaboración de las Dras. Patricia Cuenya y Alejandra Korstanje,quienes, con sus recursos, colaboraron y apoyaron la excavación aportando su bagaje científico y su gran experiencia en el estudio de la geoarqueología y los microfósiles como herramienta para acercarse a la comprensión de la agricultura prehispánica.

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Figura 3: La Dra. Patricia Cuenya y la Dra. María Alejandra Korstanje haciendo la evaluación geo arqueológica.

Las muestras recogidas en esta primera campaña de excavación están en proceso de análisis, y sin duda aportarán datos de interés que supondrán un avance cualitativo para comprender los procesos relacionados con las prácticas agrícolas, que las investigaciones tradicionales no han sido capaces de solucionar.

Como novedad en relación con la batería de analíticas, estamos desarrollando  análisis múltiple de microfósiles, por primera vez en el marco de nuestras investigaciones. Este tipo de análiticas ha aportado datos altamente satisfactorios y concluyentes en otros contextos agrarios en el Norte de Argentina, realizados por el equipo de trabajo de las profesoras Patricia Cuenya y Alejandra Korstanje.

El uso, análisis y desarrollo de esta metodología es pionera en contextos agrarios prehispánicos en Perú. Esto es importante ya que podremos hacer estudios comparativos, tanto desde el punto de vista metodológico como desde el estudio de la historia de la agricultura y del origen de estos sistemas agrícolas dentro del área andina. Estos análisis nos permitirán conocer las tipologías de cultivo, los usos y las prácticas agrícolas, y un abanico de datos que podrán ponerse en relación con el resto de análisis y datos estructurales de la campaña.

Para formarnos en dicha metodología de investigación y estrechar lazos con el grupo de investigación  de la Universidad de Tucuman, Patricia Aparicio ha realizado una pasantía o curso práctico en Argentina. El objetivo ha sido preparar las muestras para realizar estas analíticas y conocer sus límites y posibilidades de aplicación en otras áreas de estudio. Este curso denominado “Procesamiento en laboratorio y observación de muestras para microfósiles procedentes de suelos”, dirigido por la Dra. Alejandra Korstanje se llevó a cabo en el laboratorio de Arqueobotánica del Instituto de Arqueología y Museo de la Universidad Nacional de Tucumán y el CONICET.

En este curso no sólo se expuso el panorama general del estudio de los microfósiles, definiciones, problemáticas, sino que nos permitió conocer los protocolos y procedimientos de tratamiento de muestras y su lectura.

 

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Figure 4: Preparación de muestras en el laboratorio para análisis de microfósiles

El resto de analíticas, como los análisis de radiocarbono, se están llevando a cabo en el CNA de Sevilla. Los sedimentos se han analizado en el Laboratorio de Suelos de la Universidad Agraria La Molina, en Lima. Y los análisis de cadena de pólenes en el Laboratorio de Arqueobotánica de la Universidad Cayetano Heredia en Lima. A quienes agradecemos el compromiso con el proyecto.

almidones (2)

Figura 5: Vista de almidones en una de las muestras de excavación

Tanto los análisis arqueométricos como el estudio de materiales y estratigrafía, permitirán acotar secuencias cronológicas en la formación de los espacios agrarios y nos facilitarán profundizar en el conocimiento de la simbología y la cronología de determinados cultivos en las diversas etapas de conformación del espacio agrario.

El conjunto de datos y análisis de este proyecto se relacionarán con problemáticas sociales, políticas y simbólicas, esperando contrastar o discutir diversas teorías históricas sobre el valle de Sondondo: la importancia del Estado Wari, el desarrollo de las poblaciones del Intermedio Tardío y la implantación e importancia del estado Inca.

En unos meses les contaremos nuestros primeros resultados.