Los espacios de pastos

Las áreas de pastos constituyen uno de los espacios centrales del poblamiento campesino de la montaña cantábrica. La subsistencia de las familias no sólo dependía de sus huertas y cultivos de cereales dispuestos en torno al núcleo habitado. Así, la ganadería jugaba un papel destacado en los esquemas de producción y consumo de las comunidades aldeanas. Así, para comprender el paisaje campesino en espacios de montaña como el valle del Pigüeña desde una perspectiva diacrónica, resulta indispensable estudiar arqueológicamente estos espacios de altura.

Vista de los pastizales de La Pradera’l Turón, sobre Vigaña y al pie de Pena Manteiga. [Foto: David González Álvarez]

En la actualidad, los rebaños de ganado (vacas y caballos, hoy día) pastan en régimen extensivo en los espacios de pastos y monte comunal. Como apoyo a estas labores, se disponen en estos espacios cabañas en las que se guardan aperos y en otros tiempos pernoctaban los pastores y realizaban tareas como la obtención de manteca. Pero no todo son pastizales comunales. Algunos prados cercados se sitúan en las partes más bajas de las brañas, en los que los ganaderos obtienen cosechas de hierba seca que almacenan para alimentar el ganado en invierno. Otras labores extraordinarias también encuentran acomodo en estos espacios, como la fabricación de tejas, de lo que es testimonio la tejera que se encuentra en la braña de L’Estoupiel.lu.

Braña de L’Estoupiel.lu. [Foto: David González Álvarez]

Con el objetivo de conocer la biografía de estos espacios, en la campaña de 2011 realizamos prospecciones sistemáticas en las brañas de L’Estoupiel.lu y Folgueras, aprovechadas por los vecinos de Vigaña. Los resultados no fueron óptimos, debido a las dificultades de recuperar materiales en super¡ficie dada la tupida y densa vegetación predominante en la montaña cantábrica. Aunque, entre las pocas informaciones recuperadas, contamos con datos que apuntan hacia el aprovechamiento de estos espacios ganaderos en tiempos prehistóricos. A parte de datos directos de tipo arqueológico, estos espacios ganaderos también constituyen una excelente oportunidad para realizar indagaciones etnoarqueológicas que nos permiten comprender mejor las formas de aprovechamiento ganadero del territorio montañoso del área cantábrica.

Todas estas referencias complementan las investigaciones realizadas en el entorno de la aldea de Vigaña, al obtener informaciones sobre la faceta ganadera de un régimen de vida eminentemente mixto, en el que los grupos aldeanos aprovechaban todos los rescursos a su disposición, y en el que la agricultura y la ganadería forman un todo inseparable que es necesario abordar de forma global.

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2 respuestas a Los espacios de pastos

  1. Pingback: Los aprovechamientos ganaderos de alta montaña durante la Edad Media: El caso de Cangas del Narcea, Asturias | Arqueología Agraria

  2. Pingback: Workshop «Dando sentido a la prospección arqueológica» (Jaén, 13-14 de noviembre 2014) | Arqueología Agraria

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