Arqueología Agraria en el I Festival de Cine Arqueológico de Castilla y León

Dentro del I Festival de Cine Arqueológico de Castilla y León organizado por Zamora Protohistórica y el Museo de Arqueología de Zamora, hemos presentado nuestro vídeo documental que sintetiza los objetivos de nuestro proyecto de investigación en Vigaña (Miranda, Asturias) y la relación con la comunidad local, realizado por Pablo Alonso González. El vídeo es una herramienta fundamental para la difusión de la investigación arqueológica, y ya cuenta en Youtube con más de 1.000 visitas. En esta ocasión, os pedimos que entréis en el enlace del vídeo del canal de los organizadores del festival y hagáis un click en “me gusta” en Youtube para intentar pasar a la fase final del concurso y potenciar así los resultados de nuestra investigación:


https://www.youtube.com/watch?v=b2aG1FSWT7Q

David González Álvarez analiza en su tesis doctoral la genealogía de los paisajes culturales de las montañas del Occidente Cantábrico en la Prehistoria reciente

Hace unos días, nuestro compañero David González Álvarez presentó en el Departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid su tesis doctoral «Poblamiento y Antropización del Occidente de la Cordillera Cantábrica durante la Prehistoria reciente: una aproximación desde la Arqueología del Paisaje», que mereció la máxima calificación, de sobresaliente cum laude por unanimidad por parte del tribunal evaluador. El trabajo estuvo dirigido por los profesores Gonzalo Ruiz Zapatero (Universidad Complutense de Madrid), Margarita Fernández Mier (Universidad de León) y Carlos Marín Suárez (Universidad de La República, Uruguay).

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Trabajos arqueológicos en el entorno del túmulo de La Chalga, en la braña de L’Estoupiel.lu (Vigaña, Miranda)

La genealogía de los paisajes culturales asturianos

Esta tesis doctoral subraya el profundo componente cultural del «Paraíso natural» de las montañas cantábricas, pues buena parte de los rasgos que caracterizan los paisajes rurales de este territorio son consecuencia directa o indirecta de las actividades humanas a lo largo de la historia. Partiendo del marco teórico-metodológico de la Arqueología del Paisaje, este trabajo centra su atención en los procesos de antropización del sector asturleonés de la Cordillera Cantábrica a lo largo de la Prehistoria reciente, considerando las informaciones arqueológicas y paleoambientales disponibles en este ámbito entre el Neolítico y la conquista romana. Esta mirada lleva al arqueólogo a hacerse preguntas sobre el paisaje en su conjunto, y no sólo acerca de yacimientos concretos como castros o monumentos megalíticos.

Al analizar las relaciones que establecían las comunidades humanas que poblaron este territorio durante las fases terminales de la Prehistoria, el autor señala la relevancia de la extensión de la agricultura y la ganadería hace unos 6.000 años. En adelante, estas actividades determinarían la configuración de los paisajes de montaña en Asturias y el Norte de León, iniciándose procesos deforestadores para generar espacios agrarios y pastizales. El análisis de las formas de poblamiento y subsistencia de estas comunidades itinerantes constituye uno de los principales valores de este trabajo, en el que se propone un modelo de interpretación fundamentado en los casos de estudio a diferentes escalas que estructuran la tesis doctoral. Otro cambio de hondo calado en la formación de los paisajes culturales de la Prehistoria reciente vendría dado por la sedentarización plena de las comunidades humanas hace unos 2.800 años. Es entonces, a comienzos de la Edad del Hierro, cuando se establecieron los primeros castros que darían origen a un paisaje agrario en mosaico. Estos poblados monumentalizados, como el de El Castru de Vigaña (Miranda, Asturies) serían a su vez los elementos articuladores de un paisaje nuclearizado en términos sociales y políticos, en el que por primera vez en la historia sucesivas generaciones nacieron y murieron en un mismo lugar de residencia.

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La aldea de Pigüeña (Somiedu, Asturias) ofrece un buen ejemplo del paisaje agrario en mosaico con huertas, prados cercados (algunos de los cuales habrían sido en otros tiempos cultivos de escanda o maíz) y espacios de monte resultado de siglos de la interacción humana con su entorno

El trabajo campesino, motor en la configuración del paisaje

Despejar la neblina que envuelve la vida de nuestros ancestros en la distante Prehistoria es también un recurso necesario para repensar nuestro presente e imaginar un futuro diferente. En este sentido, una de las principales conclusiones de esta tesis doctoral señala la importancia del trabajo campesino en la conformación de los paisajes rurales de nuestras montañas cantábricas. Han sido los paisanos y las paisanas, a lo largo de generaciones, y ya desde el Neolítico o la Edad del Bronce, los principales vectores en la modelación del aspecto y las características de los paisajes rurales campesinos, que en la actualidad son inseparables de la identidad asturiana. Esta consideración lleva al autor a reclamar que las comunidades locales en el medio rural sean tomadas en consideración en el diseño de las políticas territoriales que mediarán en el futuro del mundo rural asturiano.

Vigaña (Belmonte de Miranda) como laboratorio y soporte de la investigación

Si bien el área general de estudio en esta tesis doctoral abarca un área extensa de la Cordillera Cantábrica, la investigación se ha fundamentado en buena medida en el trabajo arqueológico desarrollado en torno a la aldea de Vigaña, en el concejo asturiano de Miranda. Es en esta localidad del valle del río Pigüeña donde nuestro equipo investigador viene invirtiendo buena parte de su esfuerzo de trabajo en los últimos años. Así, entre los resultados de estos prometedores estudios pueden ser destacados el reconocimiento de asentamientos neolíticos al aire libre como Las Corvas, así como la caracterización cronoestratigráfica de una secuencia compleja de ocupación para el poblado de la Edad del Hierro de El Castru de Vigaña, en donde se han obtenido interesantes informaciones relativas a la subsistencia de las comunidades castreñas de estas montañas. Estos yacimientos constituyen el núcleo analítico sobre el que se ha fundamentado la tesis doctoral recientemente defendida. No obstante, y pese al notable interés de los resultados obtenidos hasta la fecha, y a la clara potencialidad de proseguir esta actividad investigadora, la continuidad de nuestro proyecto investigador en Vigaña se ve en estos momentos comprometida ante la falta de apoyos económicos por parte de las instituciones.

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Trabajos de excavación en el sector de L’Hortal, en la aldea de Vigaña (Miranda), en cuyo entorno se han reconocido evidencias de la ocupación neolítica de este espacio

Ver noticias relacionadas en prensa:

Tesis doctoral “Poblamiento y antropización de la montaña occidental cantábrica durante la Prehistoria reciente: una aproximación desde la Arqueología del Paisaje”

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El próximo lunes día 18 de enero se celebrará en el Departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid la defensa de la tesis doctoral Poblamiento y antropización de la montaña occidental cantábrica durante la Prehistoria reciente: una aproximación desde la Arqueología del Paisaje de nuestro compañero David González Álvarez. Este trabajo ha sido dirigido por los doctores Gonzalo Ruiz Zapatero (UCM), Margarita Fernández Mier (Univ.León) y Carlos Marín Suárez (Universidad de la República, Uruguay). El acto público de defensa se celebrará en la Sala de Juntas de la Facultad de Geografía e Historia de la UCM, a las 16:00.

En esta tesis doctoral se estudia el proceso de antropización de las montañas occidentales cantábricas a lo largo de la Prehistoria reciente desde una perspectiva diacrónica. La Arqueología del Paisaje constituye el marco teórico-metodológico de partida para una investigación centrada en comprender las relaciones que establecen las comunidades humanas con su entorno en el sector asturleonés de la Cordillera Cantábrica. Para ello, se analizan las pautas de poblamiento y de subsistencia desplegadas por los grupos humanos en estas montañas durante los cinco milenios que median entre la aparición de la agricultura y la ganadería (ca. 4800 cal a.C.) y la conquista romana de este territorio (finales del siglo I a.C.). Dicha investigación se ha fundamentado en buena medida en el trabajo desarrollado en el marco de nuestro proyecto de investigación La formación de los paisajes del Noroeste peninsular durante la Edad Media (Siglos V-XII) (Ref. HAR2010-21950-C03-03) [ver síntesis de los objetivos y el desarrollo del proyecto] dirigido por Margarita Fernández Mier y financiado por la Secretaría de Estado de I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad. En este sentido, las diferentes intervenciones desarrolladas en el entorno de la aldea de Vigaña (Miranda, Asturias) que ofrecieron informaciones referentes a la cronología considerada constituyen uno de los pilares fundamentales de este trabajo. Así por ejemplo, esta obra ofrece propuestas interpretarivas de los paisajes culturales de la Prehistoria reciente de estas montañas a partir de referentes como los yacimientos de Las Corvas, La Sienra y L’Hortal para el Neolítico, o El Castru de Vigaña para la Edad del Hierro.

Arqueología Agraria en el EAA 2015 de Glasgow

Como cada año a la vuelta del verano, varios miembros de nuestro equipo participarán en la Reunión anual de la Asociación Europea de Arqueología, que este año celebra en Glasgow su vigésimoprimera edición entre los días 2 y 5 de septiembre de 2015. Esta cita anual sirve de punto de encuentro recurrente para numerosos investigadores procedentes de toda Europa, y constituye un escaparate perfecto para sondear los avances más recientes de las investigaciones arqueológicas desarrolladas en el viejo continente.

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Por un lado, nuestra compañera Margarita Fernández Mier organiza junto a Stuart Brookes (UCL) y Julio Escalona Monge (CCHS-CSIC) la sesión “Place-names and Archaeology: Interdisciplinary perspectives in a European context“, dentro de la cual la propia Margarita, junto a Andrés Menéndez Blanco (Universidad de Oviedo) y Jesús Fernández Fernández (University of Oxford) presentarán una comunicación titulada “Archaeology and place names: some examples of their combined use in the NW of the Iberian Peninsula” en la que repasan su experiencia acumulada en torno a la combinación de la toponimia, la investigación documental y la Arqueología en el estudio de los paisajes rurales medievales de distintas zonas de Asturias.

Además, nuestro compañero David González Álvarez (Universidad Complutense de Madrid) presenta una comunicación titulada “Interpreting Atlantic Iberian hillforts outside Academic Archaeology: Local Peasant Folklore versus ‘New Age’ Pan-European Discourses” dentro de la sesión “Archaeological sites as space for modern spiritual practice“, en la cual reflexionará acerca de la multivocalidad en Arqueología, y las relaciones entre la Academia, las comunidades locales, las pseudociencias y la mercantilización del Patrimonio.

>>Ver programa del EAA 2015<<

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Los resultados de las excavaciones en El Castru (Vigaña) serán presentados en un congreso sobre la Edad del Hierro en Zamora

Vista de los trabajos de excavación en El Castru durante la campaña de 2012 (Foto: Carlos Marín Suárez).
Vista de los trabajos de excavación en El Castru durante la campaña de 2012 (Foto: Carlos Marín Suárez)

Esta semana se celebrará en Zamora el Congreso Internacional “Fortificaciones en la Edad del Hierro: Control de los recursos y el territorio”; organizado por la Asociación Científico-Cultural Zamora-Protohistórica, y que tendrá lugar los días 14, 15 y 16 de mayo de 2014.

En este marco, en el que se darán cita más de 150 especialistas en la Edad del Hierro europea, nuestros compañeros David González Álvarez (UCM) y Carlos Marín Suárez (UdelaR) presentarán una ponencia titulada “El Castru (Vigaña, Asturias): estudio preliminar sobre el aprovechamiento de un territorio de montaña durante la Edad del Hierro“. Esta presentación servirá a nuestro equipo para dar a conocer los resultados preliminares obtenidos del estudio de todos los datos e informaciones recopiladas en la aldea monumentalizada de El Castru durante las campañas de excavaciones de 2012 y 2013 en el entorno de la aldea de Vigaña (Miranda, Asturias). Asimismo, se hará un rápido repaso a todos los estudios que aún continúan en marcha –como los análisis paleoambientales o el estudio de los restos arqueofaunísticos recuperados–, que a buen seguro contribuirán en el futuro inmediato a completar una detallada panorámica de las formas de vida de los habitantes de este castro cantábrico.

Resumen:

El Castru es un poblado fortificado situado en el valle del río Pigüeña, a los pies de la aldea de Vigaña (Belmonte de Miranda, Asturias). Este asentamiento ha sido objeto de excavaciones arqueológicas durante los años 2012 y 2013 en el marco de un proyecto más amplio de Arqueología del Paisaje. En esta exposición se presentan los resultados preliminares de esta intervención y se discuten los datos recientemente recuperados –aún en curso de análisis– a la luz de unos planteamientos investigadores que examinan los procesos de construcción social de los paisajes culturales de la Prehistoria reciente en los territorios montañosos del Occidente Cantábrico con una perspectiva de tiempos largos. Por ello, la exposición se centrará en la relevancia social y simbólica de los castros como aldeas monumentalizadas, así como en el papel de estos asentamientos como puntos nodales en las estrategias subsistenciales de las comunidades de la Edad del Hierro en territorios de montaña de la Cordillera Cantábrica.

cartel_zamora>>Ver video de la presentación<<

>>Web del congreso<<

>>Ver noticia en La Nueva España, 14.05.2014<<

El Comercio, 7 de abril de 2014

Vista del área excavada en El Castru, con una gran cabaña circular en primer plano (Foto: David González Álvarez)
Vista del área excavada en El Castru, con una gran cabaña circular en primer plano (Foto: David González Álvarez)

La edición de hoy, lunes 7 de abril, del diario El Comercio incluye una entrevista a nuestro compañero David González Álvarez (Universidad Complutense de Madrid) en la que este arqueólogo comenta algunos de los principales logros de nuestras investigaciones en Vigaña, así como otros aspectos relacionados con la Arqueología del Paisaje o la Edad del Hierro en Asturias. Esta entrevista fue realizada en Salas con motivo de la conferencia “Arqueología del Paisaje de los castros asturianos” que nuestro compañero impartió el pasado viernes en la Casa de Cultura de Salas, organizada por el Aula Valdés-Salas de la Universidad de Oviedo.

>>Ver entrevista en la web de El Comercio<<

Conferencia “Arqueología del Paisaje de los castros asturianos” (Salas, 4 de abril de 2014)

Vista general de una de las cabañas reconocidas en la excavación del poblado castreño de El Castru, Vigaña [Foto: David González Álvarez].
Vista de una de las cabañas reconocidas en el poblado castreño de El Castru, Vigaña [Foto: David González Álvarez].

El próximo viernes 4 de abril de 2014 nuestro compañero David González Álvarez ofrecerá en Salas una conferencia titulada “Arqueología del Paisaje de los castros asturianos”. El acto está organizado por el Aula Valdés-Salas de la Universidad de Oviedo y se celebrará en la Casa de Cultura de la villa salense a las 20,00 h.

La conferencia que impartirá este investigador adscrito a la Universidad Complutense de Madrid presentará una panorámica introductoria sobre la ocupación de los castros en el área occidental de la Cornisa Cantábrica durante la Edad del Hierro. Para ello, repasará las últimas investigaciones sobre los castros asturianos, entre las cuales cobrará especial protagonismo el poblado de El Castru (Vigaña, Belmonte de Miranda), donde nuestro equipo ha conducido excavaciones arqueológicas en 2012 y 2013. El objetivo central de la conferencia, más allá de hablar de los propios castros en si mismos, será abordar las relaciones que los habitantes de estas aldeas fortificadas establecieron con su entorno. Así, se abordarán temas como la subsistencia de estas comunidades campesinas que, por vez primera en la historia de esta región, se constituirán como sociedades plenamente sedentarias. Esto generará en adelante una relación con el medio distinta, con profundas implicaciones sociales y políticas para estas gentes.

Esta actividad constituye una nueva muestra del decidido apoyo que el Aula Valdés-Salas, junto a la Fundación Valdés-Salas, vienen brindando en los últimos años a nuestro equipo, con ejemplos recientes como las II Jornadas de Arqueología y Patrimonio de Belmonte de Miranda (julio de 2013) o las próximas Jornadas “Paisajes Culturales: Pasado, presente y futuro en Asturias” (abril 2014) que se celebrarán en Villanueva de Santo Adriano organizadas por nuestros compañeros de la AC La Ponte.

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Presentados los datos preliminares sobre la cabaña ganadera de El Castru, Vigaña (Asturias)

arqueozoologia-LeonLa Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de León ha acogido ayer y hoy la Reunión científica “La romanización en la península ibérica: una visión desde la Arqueozoología”. Este evento ha servido de escenario idóneo para que una buena parte de los especialistas ibéricos en Arqueozoología presenten sus investigaciones recientes y debatan sobre las consecuencias de la aculturación romana en una actividad productiva tan importante para las poblaciones ibéricas como es la ganadería; más aún en zonas de montaña como la que acoge el área de estudio de nuestro proyecto al Norte de la Cordillera Cantábrica: la localidad de Vigaña (Belmonte de Miranda, Asturias).

El congreso estaba estructurado en una serie bloques que comenzaban con una ponencia marco que presentaba el estado de la cuestión de los estudios arqueozoológicos de época romana y prerromana en distintas áreas ibéricas. A continuación, se daba paso a la presentación de estudios de caso sobre distintos yacimientos arqueológicos o determinadas colecciones arqueozoológicas. Esta reunión fue el mejor escenario para que nuestros compañeros Marta Moreno-García (CSIC) y David González Álvarez (UCM) presentasen un avance preliminar de los datos obtenidos en la aldea fortificada de la Edad del Hierro de El Castru, englobado en el bloque temático sobre el Noroeste peninsular cuya ponencia marco corrió a cargo del arqueólogo Carlos Fernández Rodríguez (Universidad de León). Con su comunicación, titulada “La gestión de la cabaña ganadera en un asentamiento castreño de montaña: El Castru (Vigaña, Asturias), ambos investigadores señalaron la importancia del ganado vacuno en la excepcional colección de restos arqueozoológicos recuperada en la primera campaña de este yacimiento asturiano (colección que se verá ampliada notablemente con los numerosos restos óseos hallados en la campaña de 2013). La cabaña ganadera de los habitantes de este castro se completaría con la presencia de ovejas, cabras y cerdos. El estudio, aún en curso, pone de relieve el destacado peso de la ganadería en las formas de subsistencia de las comunidades indígenas hacia el cambio de era, aunque no debemos olvidar que esta actividad productiva funcionaría en conjunción con la agricultura. De hecho, algunos huesos de ganado vacuno muestran paleopatologías que podrían interpretarse como pruebas del empleo de estos animales como fuerza motriz para algunas labores agrícolas, como el laboreo de la tierra mediante el uso de arados.

Además, la propia Marta Moreno junto a los investigadores Laura Llorente y Arturo Morales (UAM) emplearon datos obtenidos en nuestras excavaciones en El Castru para preparar su presentación “¿Adaptación al entorno? Caracterización osteométrica del vacuno prerromano y romano en Asturias” en la que plantearon un interesante debate sobre los procesos de selección de las variedades de ganado vacuno en el actual territorio asturiano durante las épocas prerromana y romana.

Las excavaciones en Vigaña sirven como prácticas de campo para estudiantes de Arqueología e Historia de distintas universidades españolas. En la imagen, trabajos de laboratorio en las viejas escuelas de Vigaña (Foto: David González Álvarez)
Durante la propia excavación, los materiales óseos recuperados en El Castru son limpiados y clasificados para su posterior envío al Laboratorio de Arqueobiología del CSIC, donde serán estudiados por los especialistas (Foto: David González Álvarez)

Una de las conclusiones generales del congreso, extensible a nuestra área de estudio, es la necesidad de ampliar las investigaciones sobre un mayor número de colecciones. Por ejemplo, en la actual Asturias sólo contamos con estudios comparables al de Vigaña para los castros de La Campa Torres (Gijón) o Llagú (Oviedo). Por ello, nuestras excavaciones en El Castru de Vigaña dobran gran relevancia en el estudio de la ganadería de la Edad del Hierro, al contar con una colección de varios miles de elementos óseos en excelente estado de conservación. Además, los especialistas en arqueozoología lamentaban frecuentes situaciones donde este tipo de materiales no recibían la atención y el cuidado que merecen en su recuperación y documentación, aspecto al que en nuestra intervención prestamos especial atención, con un protocolo de documentación extremadamente cuidadoso que pretende, justamente, maximizar la información que podamos obtener sobre temas de interés como la gestión de la cabaña ganadera o los patrones de producción y consumo de los productos derivados de la ganadería.

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La ganadería constituye una de las actividades productivas más importantes durante la Edad del Hierro en zonas de montaña como el valle del Pigüeña (Asturias), donde el ganado vacuno alcanzaría un gran peso en la cabaña ganadera de los grupos castreños (Foto: David González Álvarez)

En definitiva, los estudios arqueozoológicos son un ejemplo de las diversas técnicas y disciplinas que se encuentran implicadas en nuestro equipo de investigación, y que poco a poco van ofreciendo sus frutos. No en vano, el planteamiento de nuestro proyecto de investigación sitúa la interdisciplinariedad como uno de sus ejes centrales. Así, junto al concurso de los arqueólogos, la actividad investigadora de nuestros colegas especialistas en arqueobotánica, análisis de carbono 14, estudios de georradar, topografía o estudios sedimentológicos y de composición química de los suelos se vuelve fundamental para exprimir al máximo la potencia informativa de los datos recuperados en el campo. Sólo así cobra sentido la visión integral que trata de alcanzar nuestra investigación en Arqueología del Paisaje sobre los procesos sociales implicados en la formación de los paisajes culturales de épocas tan distintas como la Edad del Hierro, la Alta Edad Media o el Neolítico.

La campaña estival de excavaciones de 2013 en Vigaña amplía el conocimiento arqueológico del valle del Pigüeña

Durante el pasado mes de julio y las primeras semanas de agosto, un equipo de investigadores y estudiantes universitarios dirigidos por los arqueólogos asturianos Margarita Fernández Mier (Universidad de León) y David González Álvarez (Universidad Complutense de Madrid) ha realizado excavaciones en el entorno de Vigaña, localidad situada en el municipio asturiano de Belmonte de Miranda. Estos fructíferos trabajos se han desarrollado en cuatro espacios de esta población y se enmarcan en la campaña estival de trabajo de campo del proyecto de investigación «La formación de los paisajes del Noroeste peninsular durante la Edad Media». Este proyecto está dirigido por la doctora Fernández Mier y está financiado por la Secretaría de Estado de I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad.

Vista de la localidad de Vigaña, en el valle del río Pigüeña (Foto: Margarita Fernández Mier)
Vista de la localidad de Vigaña, en el valle del río Pigüeña (Foto: Margarita Fernández Mier)

La línea prioritaria de investigación de este equipo de especialistas trata de conocer la evolución del paisaje de las áreas montañosas de la Cordillera Cantábrica entre la Prehistoria y nuestros días. Intentan así valorar la relevancia de las actividades cotidianas de los grupos humanos que habitaron este territorio durante los últimos milenios en la construcción cultural del paisaje. Por ello, este grupo de arqueólogos se interesa por conocer las prácticas agrícolas y ganaderas desplegadas en este territorio por las comunidades que poblaron el valle del río Pigüeña en distintas épocas. Para ello, llevan realizando excavaciones desde 2010 en campos de cultivo, terrazas agrarias, lugares de hábitat o necrópolis de cronologías diversas.

Fruto de esta intensa labor investigadora, la tranquila localidad belmontina de Vigaña destacaba recientemente en la crónica periodística regional al confirmarse el hallazgo del primer asentamiento neolítico al aire libre localizado hasta el momento en Asturias. Tal noticia era hecha pública ante la opinión general en el transcurso de las II Jornadas de Arqueología y Patrimonio “El estudio del medio rural desde la Arqueología del Paisaje” que los investigadores organizaron en colaboración con el Ayuntamiento de Belmonte de Miranda y el Aula Valdés-Salas de la Universidad de Oviedo. Estos descubrimientos no han pasado desapercibidos entre la comunidad investigadora, siendo numerosos los especialistas que se han interesado o acercado hasta el valle del Pigüeña para conocer de primera mano tales hallazgos. Entre ellos, destaca la visita del prehistoriador de la Universidad de Oviedo Adolfo Rodríguez Asensio, actual director general de Patrimonio Cultural del Principado de Asturias, quien valoró muy positivamente los avances investigadores producidos en Vigaña gracias a los novedosos planteamientos aplicados por el equipo coordinado por Margarita Fernández Mier y David González Álvarez. La implementación de la denominada “Arqueología del Paisaje” ha supuesto un importante revulsivo para la investigación arqueológica asturiana. Como resultado de ello, en Vigaña se conoce actualmente una secuencia ocupacional prácticamente ininterrumpida que abarca unos 2.500 años entre la Edad del Hierro y la actualidad, además de las referencias más distantes de los grupos nómadas del Neolítico que poblarían este territorio en una horquilla comprendida entre hace 6.000 y 5.000 años. Algo excepcional en el panorama investigador regional.

Trabajos exploratorios en el entorno de la capilla de L.linares, cerca de la localidad de Castañera (Foto: David González Álvarez)
Trabajos exploratorios en el entorno de la capilla de L.linares, cerca de la localidad de Castañera (Foto: David González Álvarez)

La labor de campo de la presente campaña se ha centrado en dos espacios ya explorados previamente. Se trata del poblado fortificado de El Castru, habitado entre la Edad del Hierro y la época altoimperial romana, y la iglesia parroquial de San Pedro de Vigaña, en cuyo entorno se ha excavado extensamente una necrópolis medieval con indicios de ocupaciones desde época romana. Además, los arqueólogos han realizado sondeos en áreas no exploradas hasta el momento como Entelaescuela, en el interior del pueblo, y la ermita de L.linares, en las proximidades de la localidad vecina de Castañera. En ambos casos, los trabajos supervisados por el arqueólogo César Martínez Gallardo han ofrecido datos de interés que completan la secuencia conocida para la ocupación de este territorio.

El entorno de la iglesia parroquial de San Pedro de Vigaña ya había recibido la atención de los investigadores en 2011. Aquel año se había detectado el límite norte del cementerio medieval, documentando ocho tumbas de lajas con hasta nueve difuntos cuyos restos óseos se encontraron bien conservados. En esta ocasión, la excavación se ha centrado en el ámbito inmediato a la iglesia bajo la dirección técnica de Pablo López Gómez. Se ha documentado una amplia secuencia de enterramientos medievales y modernos con hasta cuatro fases distintas de uso de la necrópolis. Han sido identificadas más de 35 tumbas con distintas tipologías constructivas que, sin duda, ampliarán el conocimiento de la población campesina que habitaba Vigaña a finales de la Edad Media. Lamentablemente, el estado de conservación de los restos antropológicos recuperados no ha sido tan favorable como en la anterior campaña. Esto es debido a la reiteración en el uso de este espacio como lugar de enterramiento, junto a las afecciones derivadas de las sucesivas remodelaciones de la iglesia a lo largo de las últimas centurias. Pese a todo, el estudio osteológico de los restos, a cargo de la especialista en Antropología física Candela Martínez Barrio, ofrecerá una buena lectura paleodemográfica de la población allí enterrada. Igualmente, las excavaciones en la iglesia permitirán solucionar algunos problemas de humedad que arrastra este edificio. Así, la restitución a su estado original del espacio excavado incluirá la instalación de materiales aislantes. Estos trabajos serán acometidos con la colaboración del Ayuntamiento de Belmonte de Miranda.

El entorno de la iglesia parroquial de Vigaña se encuentra densamente ocupado por tumbas medievales (Foto: Candela Martínez Barrio)
El entorno de la iglesia parroquial de Vigaña se encuentra densamente ocupado por tumbas medievales (Foto: Candela Martínez Barrio)

El poblado castreño de El Castru se ha situado como el segundo foco principal de la campaña de excavaciones de 2013, continuando los trabajos iniciados el pasado año. La superficie excavada hasta el momento ha permitido a los investigadores reconocer parcialmente dos cabañas y un espacio metalúrgico para el trabajo del bronce. Los resultados de estas investigaciones tienen gran interés para el conocimiento arqueológico de este período de la Historia regional. Por un lado, el sustrato geológico del poblado ha permitido que algunos materiales, como los elementos metálicos o los restos óseos, se hayan conservado de manera excepcional. Con lo que podrán derivarse interesantes investigaciones referentes a la elaboración artesanal de utensilios metálicos o al estudio de la cabaña ganadera y los patrones de consumo de carne de los habitantes de este castro, que será conducido por la arqueozoóloga del CSIC Marta Moreno-García. Por otro lado, las informaciones recuperadas en El Castru constituyen un hito destacado en la investigación castreña regional, pues frente al excelente conocimiento de los poblados castreños del extremo occidental de Asturias, el área montañosa del centro de la región constituye un vacío informativo que investigadores como David González Álvarez o Carlos Marín Suárez consideran urgente llenar con nuevos datos como los obtenidos en Vigaña. Los resultados de las primeras dataciones radiocarbónicas efectuadas sobre elementos orgánicos recuperados en 2012, junto al estudio de los materiales cerámicos documentados en ambas campañas, permiten vislumbrar una compleja secuencia de ocupación de este poblado con distintas fases que arrancarían en la Edad del Hierro y se prolongarían hasta el período altoimperial romano.

Vista del área excavada en El Castru, con una gran cabaña circular en primer plano (Foto: David González Álvarez)
Vista del área excavada en El Castru, con una gran cabaña circular en primer plano (Foto: David González Álvarez)

Concluido el trabajo de campo, se inicia ahora el análisis de los datos obtenidos y la elaboración de las interpretaciones. A lo largo de este invierno los investigadores confían en recibir una nueva tanda de dataciones radiocarbónicas, así como distintos informes emitidos por especialistas en distintas disciplinas que permitirán densificar las narrativas arqueológicas generadas por estas investigaciones. Y también comienza la fase de debate, fomentado por la presencia de diversos miembros del equipo en foros nacionales e internacionales de especialistas, en los que sin duda la localidad belmontina de Vigaña tendrá un lugar protagonista en las discusiones de los expertos.

Las excavaciones en Vigaña sirven como prácticas de campo para estudiantes de Arqueología e Historia de distintas universidades españolas. En la imagen, trabajos de laboratorio en las viejas escuelas de Vigaña (Foto: David González Álvarez)
Las excavaciones en Vigaña sirven como prácticas de campo para estudiantes de Arqueología e Historia de distintas universidades españolas. En la imagen, trabajos de laboratorio en las viejas escuelas de Vigaña (Foto: David González Álvarez)

Del mismo modo, los resultados obtenidos en Vigaña tienen su relevancia más allá del nivel puramente investigador. La lectura histórica del paisaje rural ha de situarse como un punto fuerte de cara a la gestión de este territorio. Las nuevas políticas agrarias y ganaderas no pueden obviar las prácticas productivas del pasado, que pueden servir de referentes para la elaboración de nuevas planificaciones territoriales. Igualmente, los resultados de investigaciones como las desarrolladas en Vigaña pueden constituir un recurso útil para estas zonas con tan alto índice de despoblación. El Patrimonio cultural que albergan estas montañas puede ofrecer oportunidades de desarrollo para sectores como la educación o el turismo.

Por desgracia, los prometedores resultados de estas investigaciones se ven empañados por la incertidumbre que envuelve a este grupo de arqueólogos. Los problemas en la financiación de la Ciencia y los severos recortes en investigación básica impiden que por el momento los investigadores conozcan si podrán proseguir son sus excavaciones el próximo año. Los retrasos en las convocatorias estatales para proyectos de investigación hacen hoy casi imposible que se cuente con recursos suficientes para afrontar una nueva campaña de excavaciones en Vigaña el próximo verano. Por ello, el equipo coordinado por Margarita Fernández Mier trabaja ya en distintas alternativas que pudieran asegurar la continuidad de los trabajos, que necesariamente pasarían por el apoyo de las administraciones locales y regionales.

>>El Comercio, 21/08/2013: “La exhumación de la necrópolis de Belmonte revela más de 35 tumbas”<<

>>La Nueva España, 24/08/2013: “La falta de fondos pone en riesgo la continuidad de las excavaciones de Belmonte”<<

>>asturies.com, 26/08/2013: “La campaña arqueolóxica en Vigaña remata so la incertidume de la falta de financiamientu”<<

Descubren un área metalúrgica en el castro de Vigaña (Belmonte de Miranda, Asturias)

A lo largo de este mes de julio, un equipo investigador dirigido por los arqueólogos asturianos Margarita Fernández Mier (Universidad de León) y David González Álvarez (Universidad Complutense de Madrid) ha estado desarrollando una campaña de excavaciones arqueológicas en varios puntos del entorno de la aldea de Vigaña, en el municipio de Belmonte de Miranda. Estas fructíferas investigaciones están arrojando luz sobre períodos históricos hasta ahora poco conocidos de la Historia de Asturias, como el Neolítico o la Alta Edad Media. El proyecto, financiado por el Plan Nacional de I+D del Ministerio de Economía y Competitividad, trata de reconstruir la evolución del paisaje de espacios montañosos como el valle del Pigüeña a lo largo de los últimos milenios y calibrar la incidencia de las actividades humanas en su progresiva modelación.

Vista de El Castru, Vigaña, desde El Valle'l Pandu.
Vista de El Castru, Vigaña, desde El Valle’l Pandu (Foto: David González Álvarez).

Entre otros yacimientos, los arqueólogos han estado trabajando en el poblado castreño de El Castru, donde ya excavaron el año pasado. Este pequeño asentamiento fortificado habría sido ocupado durante la Segunda Edad del Hierro y los inicios de la romanización por una pequeña comunidad campesina. La intervención avanza a buen ritmo y son visibles ya los restos de una gran cabaña circular, además de indicios parciales de otras construcciones. Entre los restos exhumados, destaca por su singularidad un espacio de trabajo artesanal dedicado a la metalurgia del bronce. En lo alto del castro puede observarse una cubeta para la reducción del cobre construida con arcilla y bloques de piedra. Dicha estructura está rodeada por niveles con gran presencia de cenizas y carbones, así como suelos de arcilla fuertemente enrojecidos como resultado de la insistente actividad metalúrgica. Además, los arqueólogos han recuperado restos materiales relacionados con el trabajo de este metal, como escorias, recipientes cerámicos con adherencias de cobre y bronce, así como pequeños fragmentos de objetos metálicos que los habitantes de este poblado reutilizarían como chatarra para fundir nuevos objetos. Estas actividades se habrían desarrollado hace unos 2200 años, si atendemos a las dataciones radiocarbónicas obtenidas por los investigadores.

Vista cenital del área metalúrgica documentada en El Castru, datada en la Segunda Edad del Hierro.
Vista cenital del área metalúrgica documentada en El Castru, datada en la Segunda Edad del Hierro (Foto: David González Álvarez).

Si hay una característica especial de este castro que le haga destacar en el panorama castreño del área cantábrica es la excelente conservación de los materiales recuperados. Así, los objetos descubiertos por los arqueólogos constituyen excelentes indicios a partir de los cuales conocer los procesos técnicos que emplearon los metalurgos de este poblado del valle del Pigüeña. La buena conservación de los materiales también se extiende a los fragmentos de hueso recuperados en suelos y basureros. Estos restos son importantes, por ejemplo, para conocer con precisión la composición de los rebaños de los habitantes de El Castru, compuestos por vacas, cabras, ovejas y cerdos.

Las excavaciones en El Castru continuarán una semana más allá de las previsiones iniciales debido al gran interés de los descubrimientos realizados. Tras dos años de laborioso trabajo, el yacimiento belmontino muestra una gran potencialidad desde el punto de vista científico. Impresión compartida por el director general de Patrimonio Cultural del Principado de Asturias, Adolfo Rodríguez Asensio, quien visitó recientemente las excavaciones de Vigaña. Las informaciones recuperadas hasta el momento sirven para reforzar los conocimientos que hasta ahora se tenían de la metalurgia de la Edad del Hierro en el ámbito cantábrico, con referentes previos como La Campa Torres (Gijón) o San Chuís (Allande). La excavación del castro de Vigaña también sirve para rellenar un importante vacío geográfico en la arqueología regional de la Edad del Hierro. Por ello, todas las informaciones recuperadas en estas excavaciones contribuyen a refrescar los conocimientos disponibles sobre la Edad del Hierro. Un período trascendental en la Historia de la cornisa cantábrica al constituir el momento definitivo en la sedentarización de los grupos humanos y el punto de inicio del paisaje agrario compartimentado y territorializado que, unos siglos después, se consolidaría en época romana y altomedieval.

>>El Comercio 30/7/2013: “Encuentran indicios de romanización en el castro de Vigaña“<<

>>La Nueva España 31/7/2013: “Vigaña es de bronce. Los arqueólogos que trabajan en Belmonte de Miranda descubren un castro con un área dedicada a la metalurgia”<<